Estoy en CUARENTENA… y ahora, ¿qué cómo? 1ra Parte

Estoy en CUARENTENA… y ahora, ¿qué cómo? 1ra Parte

Recomendaciones nutricionales para la cuarentena causada por la COVID-19, según la Revista Europea de Nutrición Clínica, publicado el 14 de abril de 2020.

A menos que hayas estado viviendo en una cueva o en el más recóndito rincón del mundo, es imposible que no te hayas dado cuenta de lo que está pasando a nivel mundial en cuestión de salud, ahora con la aparición de la COVID-19, como una enfermedad causada por un virus de la familia Coronavirus. Ahora bien, todo esto ya lo sabemos, porque lo hemos escuchado incontables veces en todos los medios de comunicación, si bien la mejor manera de prevenirlo es atendiendo a las indicaciones que nos dan las autoridades sanitarias, podemos hacer un plus para mantenernos saludables y esto incluye ingerir los nutrientes necesarios para tener una función óptima de nuestro sistema inmune, mejor conocido como las defensas de nuestro cuerpo.

Dado que la cuarentena está asociada a la interrupción de la rutina de trabajo, escuela, deportes, actividades o todo aquello que nos pueda ayudar a entretenernos, podría resultar en aburrimiento. El aburrimiento se ha asociado como un comportamiento en donde comemos exceso de energía, así como con el consumo de mayores cantidades de grasas, carbohidratos y proteínas [1]. Es decir, como buenos mexicanos comemos más de todo.

Además, todas estas noticias sobre: ¡ya van tantos infectados! o ¡han aumentado tantos contagios!, todo este tipo de noticias y su bombardeo por todos los medios resulta ser muy estresante. Y aquí llega la consecuencia, el estrés constante, lleva a las personas a comer en exceso, y principalmente buscamos “alimentos reconfortantes”, los cuáles ser los más azucarados o en su defecto los que tienen una mayor cantidad de carbohidratos [2].

Este deseo de consumir un tipo específico de alimentos se define como "antojo de alimentos", que es un concepto multidimensional que incluye procesos emocionales (deseo intenso de comer), conductuales (búsqueda de alimentos), cognitivos (pensamientos sobre alimentos) y fisiológicos (salivación) [3]. El deseo de comer carbohidratos estimula la producción de serotonina, que es un neurotransmisor que tiene un efecto positivo en el estado de ánimo; esto quiere decir que nos hemos estado automedicando contra el estrés, comportamiento que nunca se recomienda. Este “deseo” se ve influenciado de manera proporcional al índice glucémico, es decir, la velocidad a la que los carbohidratos se asimilan. Estos hábitos “defensivos” nos están proyectando a aumentar el riesgo de desarrollar obesidad o sobrepeso, y como se ha tenido el conocimiento, que normalmente esta enfermedad se complica con afecciones cardíacas, diabetes y enfermedades pulmonares las cuales demostraron que aumentan el riesgo de complicaciones graves de CoVID-19 [ 4].

El estrés relacionado con la cuarentena también provoca trastornos del sueño que a su vez empeoran aún más el estrés y aumentan el consumo de alimentos, lo que da lugar a un peligroso círculo vicioso. Por lo tanto, es importante consumir alimentos en la cena, que contengan o promuevan la síntesis de serotonina y melatonina. Una considerable variedad de alimentos vegetales, incluyendo raíces, hojas, frutas y semillas como almendras, plátanos, cerezas y avena contienen melatonina y / o serotonina, o en su defecto contener triptófano, que es un precursor de la serotonina y la melatonina.

Alimentos proteicos como la leche y sus derivados, son las principales fuentes del aminoácido que induce el sueño, es decir, el triptófano. Además, este aminoácido está involucrado en la regulación de la ingesta y saciedad, a través de la producción de serotonina, la cuál en cantidades adecuadas reduce la ingesta de carbohidratos y grasas, e inhibe el neuropéptido Y, el cuál es una de las sustancias encargadas de producir hambre, de hecho, es la más potente de estas [5].

Lic. Nutrición. Rodrigo Villaseñor González

Contacto:  4448119910

 

REERENCIAS

1.Moynihan AB, van Tilburg WA, Igou ER, Wisman A, Donnelly AE, Mulcaire JB. Eaten up by boredom: consuming food to escape awareness of the bored self. Front Psychol. 2015;6:369

2.Yılmaz C, Gökmen V. Neuroactive compounds in foods: occurrence, mechanism and potential health effects. Food Res Int. 2020;128:108744.

3.Rodríguez-Martín BC, Meule A. Food craving: new contributions on its assessment, moderators, and consequences. Front Psychol. 2015;6:21.

4.Wu C, Chen X, Cai Y, Xia J, Zhou X, Xu S, et al. Risk factors associated with acute respiratory distress syndrome and death in patients with coronavirus disease 2019 pneumonia in Wuhan, China. JAMA Intern Med. 2020

 5. Peuhkuri K, Sihvola N, Korpela R. Diet promotes sleep duration and quality. Nutr Res. 2012;32:309–19.