Estrés en época de exámenes y cómo evitarlo

En este post te daré las razones por las cuales sientes ese característico estrés antes de un examen y como puedes evitarlo.

Estrés en época de exámenes y cómo evitarlo
Estrés en época de exámenes y como evitarlo

Con las fechas de los exámenes finales y la nueva aventura de los exámenes de admisión a la preparatoria o universidad los aspirantes están mas estresados que nunca, sumando a esto la reciente pandemia las cosas no pintan buen para ellos.

Ahora mas que nunca necesitan un abrazo y apoyo emocional, ¿Qué puedes hacer tu como aspirante para mejorar tu rendimiento en estudio y no sufrir un colapso? A continuación, te daré unos consejos de lo que puedes hacer para darlo todo en tu examen.

¿Te ha pasado que has estudiado mucho para un examen y al momento de realizarlo te quedas en blanco? Te puedo decir que sentir estrés ante los exámenes es bastante normal, pero hay un punto en el que es tanto el estrés que siente el alumno que llega a afectar en su rendimiento académico.

Diversos estudios nos dicen que los niveles altos de estrés en momentos de ejercer tareas cognitivamente demandantes hacen que fallemos más de la cuenta. Eso significa que la aparición de "picos" de estrés en los momentos decisivos nos perjudica en los momentos más importantes. El estrés es muy útil cuando necesitamos dar una respuesta rápida, ya que este nos genera un estado de alerta que es extremadamente útil en momentos de huida o lucha, pero no nos sirve de mucho cuando lo relacionamos con ámbitos académicos, más aún si hay demasiado estrés y este nos provoca una pérdida parcial de nuestros conocimientos.

Como cualquier otro tipo de ansiedad, la ansiedad ante los exámenes puede generar un círculo vicioso: cuanto más se centra una persona en las cosas negativas que le pueden ocurrir, más se intensifica su ansiedad y esta empieza a crear más distracciones afectando tu nota escolar.

 

Ahora, ¿Qué es lo que puedes hacer?

  1. Utiliza el estrés a tu propio beneficio: En vez de que te quejes del examen y te aferres a que no lo vas a aprobar deberías utilizarlo activamente. Deja que el estrés te recuerde que debes de estudiar bien el examen con antelación, así evitarás que el estrés te domine y te haga perder el control de la situación. Después de todo, nadie se estresa con pensamientos sobre lo bien que le va a ir en un examen.
  2. Pide ayuda: Un poco de estrés puede llegar a ser bueno, pero el exceso de este hará que tus notas y los resultados deseados vayan en bajada. Si, cuando te reparten el examen, te pones tan nervioso que se te queda la mente en blanco y se te olvidan las respuestas que te sabías, probablemente necesitas ayuda para controlar tu ansiedad ante los exámenes.
  3. Estudia con antelación: Adopta buenos hábitos y técnicas de estudio que tu sabes que te funcionarán, un ejemplo es hacer un resumen detallado y grabarte a ti mismo y escucharlo en el transcurso del día, realizar resúmenes en tarjetas, hacer mapas mentales y conceptuales o memorizar en canciones y momentos graciosos. Créeme, estudiar una noche antes del examen solo logrará que el estrés vaya en aumento y tu retención vaya en descenso. Varios estudiantes aseguran que al estudiar constantemente mejoran su rendimiento en cuestión a sus exámenes, siéntete seguro de tus conocimientos, el tener confianzaen ti mismo al hacer un examen significa que esperarás hacerlo bien y si esperas hacerlo bien, estarás más relajado mientras haces el examen después de los primeros momentos de nerviosismo.
  4. Cuida tu salud: Aprende las diferentes formas que existen para tranquilizarte en momentos cuando te encuentres tenso. Puedes aprender ejercicios de respiración y al realizarlos constantemente tu cuerpo empezará a relacionar esos ejercicios como una señal para tranquilizarse. Si cuidas de tu salud durmiendo lo suficiente, haciendo ejercicio físico con regularidad y alimentándote de forma saludable antes del examen, ayudarás a tu mente a rendir al máximo.

Estos son algunos ejemplos que aplican para cualquier tipo de examen, pero si estás próximo a presentar un examen de admisión a la preparatoria o universidad te será de gran ayuda leer estos consejos y combinarlos con los que ya mencioné anteriormente.

  1. El día antes del examen: Un día antes de tu examen ya no abras ningún libro, aprovecha ese día para relajarte y hacer algo que te gusta. Si estudias un día antes del examen harás sentir a tu cerebro que no esta listo y aumentará el nerviosismo que de por si ya sientes. Si estás a unos cuantos minutos de presentar el examen no estudies, probablemente veas algunos aspirantes repasar de último momento, pero la realidad es que no podrás aprender muchos conocimientos en cinco o quince minutos.
  2. Puntualidad: Al llegar temprano tendrás la seguridad de revisar lo que ocuparás, tener tu asiento designado y en caso de surgir algún imprevisto de último momento lo podrás resolver. En cambio, si llegas tarde empezarás a sentir la tensión desde el momento en que sales de tu casa con el tiempo justo para llegar, si se interpone un accidente en camino a tu examen te pondrás más nervioso y repercutirá en tu desempeño. Además, ten en cuenta que en la mayoría de las facultades e instituciones toman en cuenta que el llegar tarde a la prueba puede ser motivo suficiente para que suspendan tu examen.
  3. Piensa positivo: Si te enfocas en tu logro y trabajas duro empezarás a cimentar tu éxito, la mente tiene un gran poder en la consecución de nuestros objetivos. Confía en tus opciones, estudia lo necesario y así llegarás al examen mucho más calmado y enfocado hacia el éxito.
  4. Piensa en lo que harás después del examen: Después de presentar tu examen sentirás alivio y relajación. Si piensas en algo satisfactorio para hacer cuando hayas salido del examen, tu cerebro relativizará la importancia del examen y esto te ayudará a que tus nervios se disipen. Por lo tanto, te será más sencillo responder las preguntas y la ansiedad no te bloqueará.

 

“Si no pierdes de vista tu destino, todos los momentos de la vida se convierten en una oportunidad para aproximarte a él”.

Memorias de una Geisha por Arthur Golden