Lipoláser: operatorio sencillo y sin dolor

Lipoláser: operatorio sencillo y sin dolor

Esta técnica permite ir de manera segura en las zonas más pequeñas, es decir, aquellas en las que se necesite más precisión y en las que el acceso es difícil. Después, esta grasa líquida será aspirada mediante cánulas finas, absorbiendo el cuerpo la poca grasa restante.

 A su vez, los resultados son mucho más precisos y rápidos. Los cortes para introducir esta fibra y las cánulas apenas superan los tres o los cuatro milímetros, y se cierran con una grapa que se retira apenas una semana después.

Además de ser más sencilla y precisa, no es para nada dolorosa, y los pacientes pueden incorporarse a su trabajo al día siguiente, aunque con moratones más o menos importantes.

 En la mayoría de los casos, el lipoláser se realiza con una anestesia loco-regional (raqui-anestesIa), que permite una salida rápida del hospital. La única molestia es la faja que se debe llevar aproximadamente durante un mes.

Comparativamente con la liposucción clásica, el lipoláser es mucho menos agresivo, menos doloroso, más preciso y con resultados más rápidos. El láser tiene un efecto tensor sobre la piel mejorando aún más los resultados.

Para más información sobre el lipoláser y sus ventajas, consulte con un especialista en Cirugía plástica, estética y reparadora.

 

Autor: Dr. Francis Agustín Henry