Reparación de lesiones de rodilla por la técnica artroscópica

Reparación de lesiones de rodilla por la técnica artroscópica

La técnica artroscópica en la rodilla La artroscopia es un procedimiento quirúrgico mínimamente invasivo que consiste en introducir una minicámara que traslada la información a un monitor de alta definición y poder, de esta manera, visualizar todas las lesiones en la rodilla: meniscos, ligamentos, cartílago y cápsula articular, sobre todo.

Confirma el diagnóstico con precisión y resuelve y trata una innumerable patología de cualquier articulación, en este caso de rodilla.

En el tratamiento de las lesiones de rodilla, es el más utilizado y con mejores resultados.

Se utiliza fundamentalmente en la reparación de lesiones meniscales, ligamentos cruzados, cartílago articular y otras.

La técnica consiste en realizar dos pequeñas incisiones de 1,5 cm aproximadamente, en una de los cuales se introduce la cámara y, en el otro, los instrumentos para reparar cualquiera de las lesiones descritas. Es necesario introducir suero para dilatar la articulación.

La secuencia de la técnica consiste en confirmar el diagnóstico de una forma definitiva, con un procedimiento reglado, de forma que se revisan todas las estructuras de la misma. A continuación, y previa planificación, se reparan todas las lesiones posibles.

Se puede afirmar que más del 95% de las lesiones de esta articulación se pueden reparar por este método artroscópico.

Más del 80% de las lesiones deportivas, las más graves, se refieren a lesiones meniscales.

Lesiones en el menisco

Más del 80% de las lesiones deportivas, las más graves, se refieren a lesiones meniscales y, sobre todo, a las lesiones del ligamento cruzado anterior (L.C.A.); también al ligamento cruzado posterior.

En relación con los meniscos, las tendencias más modernas son las de preservar la mayor parte de los mismos. En esta articulación en particular, y en otras en general, es lo que podríamos llamar el guardián del tesoro, que no es otro que el cartílago articular. Por tanto, cuanta más superficie de menisco se deje, mucho menor es el riesgo de lesiones posteriores.

Meniscectomías parciales mínimas que regularicen la superficie y, en la medida de lo posible, suturas meniscales son las técnicas de preferencia. En el caso de las suturas, con una recuperación un poco más lenta, mantienen la integridad de los meniscos con resultados muy satisfactorios por encima del 85 % si la indicación es la adecuada.

Mención especial merece la lesión más grave de la rodilla en personas jóvenes. Éstas son las del L.C.A.

 

Evidencias científicas sobre el tratamiento de las lesiones de rodilla

Merece la pena hacer alguna reflexión sobre lo que podríamos llamar evidencia científica, es decir, todo aquello en lo que la comunidad científica está de acuerdo:

1.           El diagnóstico debe hacerse con un predominio clínico. La resonancia magnética ayuda al diagnóstico pero no lo define, pues existen, sobre todo, falsos negativos que pueden llevar a error. Una buena exploración clínica da una información que puede ser definitiva.

2.           La segunda reflexión es que siempre que sea posible, se deben reparar. Cada vez están más indicadas las reparaciones en edades más tempranas y también tardías; en este caso se ha visto que no mejoran las artrosis, pero sí evitan la evolución. Todo esto, con las precauciones que dictan las condiciones de cada paciente.

3.           El tratamiento de estas lesiones en niños: en principio, todas estas roturas deben ser reparadas. Es cierto que con las técnicas habituales podemos lesionar el cartílago de crecimiento. Debo decir que los niños crecen a través de estos cartílagos y que cualquier técnica debe evitar lesionarlos.

 

Técnicas de tratamiento de lesiones de rodilla

Nuestro equipo, dirigido por el Dr. Hernández Esteban, ha desarrollado una técnica muy precisa, con una experiencia quirúrgica en más de 30 pacientes infantes, de los cuales, el 83% de los mismos han vuelto a recuperar la práctica deportiva, en el fútbol concretamente. Son técnicas extraarticulares que necesitan gran precisión que evitan los cartílagos de crecimiento y cuyos resultados son excelentes. Así se evidencia en alguna de las conclusiones de nuestros estudios de investigación y ensayos clínicos.

De acuerdo con estos estudios de investigación clínica, con más de 1.800 pacientes protocalizados para estos estudios, también podemos afirmar que cada paciente debe tener una técnica personalizada para cada necesidad, demanda física y condiciones de cada paciente. Sabemos que las mujeres se lesionan cuatro veces más que los hombres y que las rerroturas son más frecuentes, de manera que la indicación debe ser muy precisa.

En cuanto a las técnicas utilizadas, transtibial y anatómica, sabemos que ésta última controla mejor las rotaciones, pero al ser más rígidas, se rompen con más frecuencia, hasta el 5% aproximadamente.

El otro tema controvertido es el del tipo del injerto, primero en lo que se refiere a la zona de donación (isquiotibiales o HTH de tendón rotuliano) y, por otra parte, también se utilizan aloinjertos de cadáver a través de bancos de tejidos. Algunas características individualizadoras indican, por ejemplo, que en atletas de sprint no deben utilizarse isquitibiales. En individuos musculados y potentes se debe utilizar técnicas anatómicas. En jugadores profesionales, se utilizan técnicas anatómicas con injertos de bancos de tejidos.

 

Autor: Dr. Carlos Hernández Gil